Tratamiento

La mayoría de las hemorragias nasales anteriores se terminan sin ayuda médica en 30 minutos. La hemorragia nasal posterior con frecuencia es más grave y necesita ayuda médica. Acuda a su doctor si hay mucho sangrado, si el sangrado no para o si experimenta sangrado frecuentemente. El tratamiento puede abarcar el sellado de los vasos sanguíneos que están sangrando.

Cuidados personales

  1. Mantenga la calma.
  2. Siéntese e inclínese hacia adelante.
  3. Mantenga presionadas las partes suaves de su nariz y sujételas así por diez minutos sin dejar de presionar.
  4. Puede poner un tapón de algodón rociado de algún descongestionante como Afrín o Neo-Synephrine en la ventana nasal antes de presionar.
  5. Ponga una bolsa de hielo envuelta en un trapo o una toalla de baño fría en la nariz y mejillas.
  6. Después de que el sangrado se haya detenido, no se pique la nariz.
  7. Evite torcerse, doblarse o levantarse.
  8. Siéntese y si el sangrado empieza de nuevo, intente quitar los coágulos.
  9. Rocíe con un spray descongestionante nasal cuatro veces en cada ventana nasal antes de apretar y sujetar.

Intervención Médica

Para una hemorragia nasal anterior, el doctor le colocará una compresa mojada de un medicamento que estreche o encoja los vasos sanguíneos y reduzca el dolor. Se aplicará presión manteniendo las ventanas nasales juntas. El doctor puede sujetar el área con una gasa. En los casos más severos, el doctor puede cauterizar o sellar un vaso sanguíneo que no coagule por sí mismo.

Una hemorragia posterior puede requerir la inserción e inflado de un globo especial que aplique presión en el área. Si todos los intentos médicos por controlar el sangrado fallan, se necesitará intervenir quirúrgicamente.